jueves, noviembre 09, 2006

Krishnamurti: como sera el nuevo Arte

El nuevo arte que surgirá desde las enseñanzas de Krishnamurti tiene sus principales puntos de partida no sólo en lo que él dijo en las conferencias y charlas, sino también en su vida cotidiana, aquellas cosas que expresó ante sus amigos.
Estos relatos dan muchas pistas extra sobre la naturaleza de la revolución artística que sobrevendrá inevitablemente en el curso de este siglo.

Y en este sentido, hay un jugoso capítulo del libro de Michael Krohnen, donde él habla sobre lo que probablemente es la mayor obra de arte de todos los tiempos: el Mahesh Murti de Elephanta (sacando, claro está, el propio Diario de Krishnamurti, inigualable desde cualquier punto de vista, tanto estético como filosófico y religioso)

En este capítulo K destaca dos factores esenciales del arte futuro: la mente religiosa y el anonimato...sí, leyó bien: el anonimato, señores artistas egocéntricos... el ANONIMATO.

¿Hay algo más lejano que la noción de anonimato en el "arte" actual?
No, porque TODO se hace con una intención declarada o subrepticia del auto enaltecimiento, de la autoexpresión, de la auto revelación, de la auto manifestación y de los autos Ferrari.

Y así le va al Arte...

Bueno, vayamos al grano.


(Extraído de "Crónicas desde la Cocina: 1001 comidas con Krishnamurti, por Michael Krohnen)

Cuando hablaba de la bondad como la fuente de una nueva cultura, Krishnamurti insistía en la sutil, aunque evidente, diferencia que existe entre la mente creativa de la cultura y la fuerza creativa original de la naturaleza y el universo, y señalaba que, en su opinión, el hecho de escribir un poema inspirado, de componer una sinfonía, o de construir una magnífica catedral , no llegaba a rozar siquiera los fundamentos del acto creativo. Aún las expresiones culturales más refinadas y sutiles se derivaban del pensamiento y del yo, es decir, del ego, y en consecuencia sus intereses eran limitados y concretos. En este sentido, solía decir que: "La verdadera creatividad no necesita expresarse" y también señalaba el aspecto holístico de una nueva cultura arraigada en la vida individual diciendo que: "El verdadero arte es el arte de vivir"

(...)

-¿Ha estado usted en Chartres?-preguntó Krishnamurti a uno de los responsables ingleses-. ¡Qué catedral tan hermosa! Piense en la energía y colaboración que debió exigir construir algo así. Debieron tardar décadas y quizás incluso siglos.
-Y todo ello inspirado por el fervor religioso, para mayor gloria de Dios.
-Y completamente anónimo, ¿entiende? Nadie sabe quién fue el arquitecto. En aquel entonces los artistas no firmaban sus obras, como sucede hoy en día. Cuando se lo proponen, los seres humanos pueden hacer las cosas más increíbles. Si no recuerdo mal, el viaje a la Luna requirió del funcionamiento coordinado de unas cien mil personas, y la verdad es que lo hicieron muybien.
Un visitante de la India empezó entonces a hablar de las maravillas arquitectónicas de su país, los templos, las cuevas y las mezquitas creadas por personas inspiradas por el sentimiento religioso, y puso como ejemplo los templos excavados en las cuevas de Ellora y Ajanta, el Taj Mahal, Konarak y Puri.
- Cerca de Bombay - dijo Krishnamurti que, hasta entonces, había permanecido en silencio - existe una isla donde, hará unos mil años, los monjes excavaron templos en la roca. Una de ellas es una enorme escultura trifronte en roca del dios Shiva.
- La isla de Elefanta y el Mahesh Murti - señalé, cuando reconocí la descripción de una visita que realicé años atrás.
-Este Tri-Murti, como se le llama - continuó - , es una imagen realmente extraordinaria, llena de profundidad y de dignidad. ¡Imagínense el estado mental en que debían de hallarse las personas que lo crearon!
Mientras se refería a la clase de conciencia que había erigido la escultura de la deidad de tres caras, su voz expresaba un respeto reverente y el silencio se extendió por toda la mesa, como si la mente religiosa se manisfestara entre nosotros. Finalmente me aventuré y dije:
-Han debido de ser personas muy inspiradas y devotas.
-No, señor - replicó Krishnamurti-, deben haber comprendido algo, ya sabe; deben haber tenido algún tipo de percepción directa de la... de la mente religiosa.
Entonces hizo un gesto enfático, con los dedos completamente extendidos, y todos entendimos que estaba refiriéndose a la mente religiosa que, para él, era la clave de la comprensión de la existencia humana, el sine qua non de la vida armoniosa y el origen mismo de cualquier nueva cultura.

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2 Comments:

Anonymous mmm said...

de los autos ferrari

JAJAJAJAJAJJAJAJAJAJ

4:50 a. m.  
Blogger UN MIMO DE MIGUEL ANGEL. said...

Yo estoy constantemente creando armonía de arte en mi hogar, cuando la decoro sin seguir parámetros, sólo mis sentimientos y mis gustos que ya deben de tener aspectos de mi vida familiar de antes, y de gustos por los que atravesé. Pero entiendo que el Arte no se manifieste, salvo por necesidad imperiosa, que es en realidad el motivo del arte manifiesto. Lo escribo como lector de años de Krishnamurti y como artista del mimo también. Gracias.

6:11 p. m.  

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